Río revuelto

Pedro Luis Martín Olivares – El mundo se encuentra revuelto. Pocas veces en la historia, incluyendo la primera mitad del siglo XX con sus dos guerras mundiales, ha habido más países involucrados en una tendencia de avanzar más hacia el conflicto que hacia la paz.

La guerra Ucrania-Rusia que involucra la OTAN, la guerra Israel-países árabes y la incorporación de Estados Unidos a ese conflicto, la guerra arancelaria que trastoca los mercados internacionales, la diplomacia de “cuanto hay para eso” del presidente de los Estados Unidos, la carrera mundial de las grandes potencias y las grandes empresas por el control de la IA, del cerebro, de la computación cuántica y de las tecnologías de drones y robótica, sin descartar la aeroespacial, es un Bin Laden metido en un barril de nitroglicerina trasladado por un B52 portador de una bomba nuclear, no es un chiste. Y si a esto le sumamos el desorden en que se encuentra la política interna de Estados Unidos, entonces esa tendencia hacia el conflicto queda inmersa en el factor incertidumbre, donde cualquier cosa puede pasar, incluso encender el Bin Laden. Por cierto, Venezuela es parte de este concierto.

Para aproximarse a un análisis de la forma en que Venezuela puede ser afectada en este rio revuelto, vale recordar parte del fuego cruzado al cual ha sido sometida a la par de sus vulnerabilidades.

Dependencia del petróleo. Venezuela depende en un 90% de ingresos por exportaciones de crudo. En 2017 se produjo la prohibición a Estados Unidos de comprar deuda nueva de PDVSA y del gobierno, en 2019 el bloqueo total a PDVSA, congelamiento de activos en Estados Unidos y prohibición de comercio con empresas estadounidenses. Las sanciones a PDVSA y el bloqueo a compradores como India o China redujeron su producción a niveles históricos. Las sanciones secundarias disuaden a socios comerciales, por ejemplo, Rosneft dejó de comprar crudo venezolano en 2020. El impacto se expresa en el hecho de que las exportaciones cayeron de 2.5 millones de barriles/día (2015) a 400,000 (2020).

Acceso a mercados financieros. Bloqueo de activos en el exterior, vale recordar los $7,000 millones de oro del BCV retenidos en UK, la prohibición de transacciones en dólares (2020) y restricciones a SWIFT, limitando importaciones de alimentos y medicinas.

Sanciones Financieras. En 2017 se produce la prohibición de negociar bonos venezolanos en mercados internacionales, en 2019 el bloqueo de $7,000 millones en oro del BCV en el Banco de Inglaterra y en 2020 la prohibición de transacciones en dólares con entidades venezolanas.

Hiperinflación y crisis social. Las sanciones agravaron la escasez de divisas, acelerando la hiperinflación, usada como herramienta de desestabilización.

Vulnerabilidades Políticas y Diplomáticas. En cuanto a la legitimidad internacional, Estados Unidos promovió el reconocimiento de Juan Guaidó como «presidente interino» (2019-2023), dividiendo a la comunidad internacional y aislando al gobierno del presidente Maduro, sumado a la presión en la OEA, ONU y UE para imponer sanciones coordinadas. Los casos de Monómeros y Citgo pasando a manos del gobierno de Guaido y su banda de ladrones son un ejemplo de uno de los fracasos más grandes de Trump, ya que fue utilizado para un negocio donde no pudo monetizar, algo que no le perdona Trump a Guaido.

Operaciones encubiertas. Reportes de The Associated Press, 2020, señalan que Estados Unidos financió a grupos opositores y ONGs para promover protestas, lo cual fue acompañado con el ofrecimiento de recompensas por Maduro por «narcoterrorismo», buscando incentivar divisiones internas. La Operación Gedeón es un ejemplo al cual se hará alusión también más adelante.

Vulnerabilidades Sociales y Psicológicas. Despliegue de una guerra mediática, los medios internacionales (CNN, BBC) y redes sociales amplifican narrativas sobre crisis humanitaria, corrupción y represión, erosionando apoyo interno y externo al gobierno. Uso de Bots y Trolls, documentado por investigaciones como EU DisinfoLab, para polarizar a la población. Otra acción fue la migración forzada, ya que las sanciones exacerbaron la crisis económica, impulsando el éxodo de millones de venezolanos, que ahora se encuentran en el proceso de regreso a su patria producto de la xenofobia, usado como herramienta política para presionar el gobierno de Maduro.

En el campo militar. Sanciones a la fuerza armada mediante el congelamiento de activos y prohibición de visas (Ley Magnitsky). Acusaciones de «narcoestado» contra figuras clave del gobierno. Presencia militar en la región, mediante ejercicios conjuntos con Colombia, Operation Gedeón, 2020, un intento fallido de incursión mercenaria. Bases en Curazao y Guyana con apoyo logístico para operaciones de inteligencia.

El gobierno de Maduro ha venido respondiendo a todas y cada una de estas amenazas, acciones inclementes con medidas que han arrojado como resultado su continuidad en el poder a través del respaldo masivo de los venezolanos, hecho que destruye las voces de la oposición traidora a la patria. Estados Unidos ha explotado dependencia económica, fracturas políticas y crisis humanitaria para debilitar al gobierno venezolano, combinando sanciones con guerra híbrida (mediática, financiera y psicológica). Sin embargo, la resiliencia del gobierno (apoyo militar, aliados externos y economía paralela) ha limitado su efectividad.

Con todo este escenario, la oposición venezolana, vende patria, acentúa su trabajo, maldecido por la historia, de como incluir a Venezuela en las prioridades para ser invadida o atacada en este rio revuelto. Ya se empieza a ver la costura de esta jugada cuando el Jefe del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Marcos Rubio, denuncia que existe una fábrica iraní de ensamblaje de drones en Venezuela. Esas mentiras caerán por su propio peso y no pasarán de ser una raya más para un tigre, la historia seguirá registrando la verdad.

Sabías que puedes leer este artículo  y otros en Telegram

Telegram Messenger 1 - Black Friday: ofertas para la comunidad de Bitcoin y criptomonedas

Pedro Luis Martín Olivares

Sé el primero en comentar en «Río revuelto»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


*