Pedro Luis Martín Olivares – El pasado miércoles 26 de febrero en la noche, en una entrevista grabada con Donald Trump Jr. en el podcast Triggered, María Corina Machado afirmó que “el socialismo chavista corrupto, ha convertido Venezuela en un refugio para terroristas, carteles de droga y grupos como Irán, Hezbollah y China, poniendo en riesgo la seguridad del continente”.
“Venezuela ha sido secuestrada por una pandilla que está conectada con cárteles y enemigos de los Estados Unidos”. En otras palabras, le está diciendo al pueblo norteamericano a través del hijo de su presidente, que el gobierno de Venezuela representa una amenaza para Estados Unidos y en consecuencia deben derrocarlo. Solo con esta afirmación Maricori, en cualquier país democrático del mundo y con un sistema de justicia funcionando, seria imputada por delitos relacionados con traición a la patria, que conduciría en el caso Venezuela a un mínimo de 20 años de presidio y en otras latitudes hasta cadena perpetua e incluso la pena de muerte. Maricori profundizó en la entrevista yendo mucho más allá, dejando ver claras sus verdaderas intenciones.
Maricori indicó que Maduro ha promovido la migración y la usa como arma para “desestabilizar la región”. “Todo se resolverá una vez que tengamos un gobierno democrático, un gobierno serio que ponga orden en Venezuela”. Aquí Maricori se alinea con uno de los principales temas de campaña de Trump y su bandera de acciones de los primeros 100 días de gobierno: expulsar de los Estados Unidos a toda la inmigración ilegal que invadió el territorio norteamericano desde el sur. Maricori le dice a Trump, casi directamente, que Maduro esta atacando los Estados Unidos con un ejercito de delincuentes para desestabilizarlo y que la solución es derrocarlo y entregarle el gobierno de Venezuela a ella para restaurar el orden. Vale resaltar que Maricori le faltó todo el tiempo el respeto al entrevistador, no respondía sus preguntas, sencillamente las ignoraba y continuaba con su guion previamente trazado, para dejar clara su posición y propuesta, las cuales serán precisadas a final del Artículo.
Este problema de la inmigración se inició con las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos a Venezuela. Con menos dinero, menos gestión, menos calidad de vida y en consecuencia el venezolano emigró. Ahora estamos en 2025, con una diáspora que representa una cabeza de playa para cada nuevo potencial emigrante en muchos sitios del planeta, lo cual facilitará la nueva emigración, incluyendo a Estados Unidos. Por otra parte, cada emigrante representa una persona menos que el gobierno debe atender en Venezuela, es decir, entre más venezolanos abandonen el país menos impacto negativo tienen las sanciones y pierden su intención última que es derrocar el gobierno de Maduro. Una regla de tres bien sencilla que muestra lo que pasará. Ahora, este Trump 2, debe descubrir muy pronto que Maricori es la seguidilla de la serie de estafas sostenidas integradas por Guaido y Edmundo, lo cual conducirá a entenderse con Nicolas y desmontar sanciones y Teorías de Narco Estado, Carteles, Narcotraficantes y Fantasías, para pasar a un entendimiento político y de negocios justos entre Estados independientes sin subordinación alguna.
Sigamos con el objetivo de Maricori en la entrevista, vincular a Maduro y su gobierno con la agenda de ataque de Trump, por eso expreso de manera reiterada que “El Cártel de los Soles también está vinculado con el Tren de Aragua, pero todos sabemos que el jefe del Tren de Aragua es Maduro. El régimen ha creado, promovido y financiado al Tren de Aragua que opera con total impunidad dentro de Venezuela”.
Reafirmando su traición a la patria, Maricori respaldó la decisión del presidente Donald Trump de revocar la licencia de Chevron para operar en Venezuela, una medida que calificó como un “gran paso en la dirección correcta”. “Este es un gran paso y envía un mensaje claro y firme de que Maduro está en graves problemas y que el presidente Trump está con el pueblo venezolano”. “Esto es lo correcto que hay que hacer y en el momento adecuado para hacerlo. Estoy segura de que esto tendrá consecuencias a muy corto plazo y de que el pueblo venezolano, en este momento, siente que no estamos solos”.
Maricori, insertaba a lo largo de la entrevista, como un coro en una canción, “Venezuela representa una amenaza real para la seguridad y la prosperidad de Estados Unidos. Los enemigos de Estados Unidos están en nuestro territorio, en su patio trasero, a solo tres horas de Florida”. “Tener este régimen en el poder hace que Estados Unidos sea un lugar más inseguro”. “El Cártel de los Soles también está vinculado con el Tren de Aragua, pero todos sabemos que el jefe del Tren de Aragua es Maduro. El régimen ha creado, promovido y financiado al Tren de Aragua”. En pocas palabras, Maricori suplicaba invadan Venezuela, invadan Venezuela.
Ante tanta suplica, Donald Trump Jr. le dijo a Maricori que los contribuyentes norteamericanos estaban cansados de ver sus gobiernos gastando su dinero para atender problemas de otros países sin recibir nada a cambio y que el nuevo gobierno de su padre iba a revertir esa situación y en consecuencia le preguntaba a Maricori que recibiría Estados Unidos a cambio. Maricori con brillo en los ojos empezó a describir las distintas riquezas de Venezuela, desde el petróleo hasta sus tierras raras, desde sus aguas hasta sus montañas y bosques, sus playas, su potencial mercado en todos los sentidos y le dijo que pensaba privatizar todo, que sería un paraíso para los inversionistas norteamericanos, toda Venezuela seria el pago, no paraba de hablar con emoción incontrolada, casi diciendo Venezuela es de ustedes, dejando ver una confesión oscura, pintándole la estrella 51 a la bandera de los Estados Unidos.
Maricori no entiende que jamás Venezuela será gobernada ni por ella ni por algo que se parezca a ella, que el suelo venezolano jamás será gobernado en inglés ni en ningún otro idioma distinto a las variantes del español venezolano, que Venezuela no es una isla, ni un pedazo de tierra despoblada, ni un territorio pobre y mucho menos con gente bruta y cobarde, todo lo contrario, un millón de kilómetros cuadrados, con escenarios para librar batallas perpetuas, con un pueblo y una fuerza armada dispuesta a mutar por muchas generaciones para expulsar lo que atente contra los interés de la patria. Maricori no entiende que la tolerancia tiene límites y las instituciones venezolanas pueden reaccionar expulsándola de la sagrada tierra que tanto ha traicionado y a la que tanto daño le ha infringido.
En resumen, “la posición” de Maricori ante Estados Unidos es la de una mujer firmemente hincada, con sus palmas en el suelo y en reverencia total con su frente en el suelo, y “su propuesta” es venderles a empresarios norteamericanos todas las riquezas y desarrollos de mercados de Venezuela, transfiriendo nuestra soberanía, al punto que se den las condiciones para que Venezuela pase a ser el Estado 51 de los Estados Unidos de América. Una mente desquiciada y megalómana como la de Hitler, que llamó a los niños de Berlín a integrar la “juventud hitleriana” para que murieran peleando contra el ejército aliado es la misma mente de Maricori que sueña tener su clímax viendo la bandera de los Estados Unidos ondear con 51 estrellas. Su inmensa frustración de vivir de derrota en derrota, consumiéndose por su perversidad y arrogancia en una vejez prematura, la lleva a episodios de locura sostenidos. Les recomiendo ver con detenimiento el video de la entrevista cuando Donald Trump Jr. le informa sobre la suspensión de la licencia de Chevron, inmediatamente dejo de actuar y transformó completamente su expresión, saliéndose de su papel y pasando al de una persona que realmente está fuera de sí.
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